Crónica: Rancho El Faunito y el Delirio de Realeza de Javier Duarte

Manuel Hernández/TUNDETECLAS.- Un camino empedrado que lleva a la casona principal, se ambienta con olor a frío, moho y vegetación, es el rancho El Faunito a las afueras del municipio de Fortín de las Flores, en donde según reveló uno de sus cómplices, era el sitio en donde el ex Gobernador Javier Duarte de Ochoa pensaba retirarse, “su adquisición favorita”.

Uno, el veracruzano, trata a veces de meterse en ese mundo inhóspito que puede ser la mente del ex mandatario estatal, regordete y de voz chillona, o como se dice en el argot, “de pito”, amante asiduo de las tortas de pierna con queso.

¿En qué estaba pensando cuando luego de robar muchísimo dinero etiquetado se mandó a hacer una casona que asemeja, de hecho, a las de la realeza Europea?

 

En el “apogeo” de su gobierno Duarte hizo una gira de trabajo a España con visita oficial y toda la cosa, el propósito fue una hermandad o algo así que solo sirvió de pretexto, la razón principal fue recibir su título de Doctor en la Universidad Complutense de Madrid, se recordá ostentaba el Doctorado antes de tener el título.

En esa “gira de trabajo” visitó el Palacio de la Zarzuela, la casa en donde radica el rey Felipe VI de España, ubicada en el Monte del Pardo a las afueras de Madrid, con un tramo empedrado que parte desde la carretera hasta la casona principal estilo más que colonial, antiguo.

Así como el Rancho El Faunito pero más grande; tiene hasta alberca con vista al vació, una capilla con caldero para agua bendita, campo de juegos, una “escalera loca” como las de Chabelo, un arroyo particular.

El sitio, llamado este martes por el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares como el ícono real de la corrupción del Duartismo en verdad lo es, enfrente a simple vista, hay un caserío de madera en medio de la vegetación, invasores, gente de escasos recursos que no tiene un lugar donde vivir y se asientan donde pueden.

En contraparte el palaciego “Faunito” fue adquirido con recurso públicos.

Antes de que Yunes llegara a la gubernatura y esa batalla de legionario cuando se recuperan varios inmuebles mal habidos adquiridos por el Gobierno, Miguel Ángel Yunes Márquez, su hijo mayor, le llamó para avisarle: 

“Te tengo una sorpresa, tengo en mi mano la escritura de El Faunito está a nombre de José Juan Janeiros”.

José Juan Janeiros es uno de los principales soplones que terminaron por traicionar a Duarte, hoy preso en el reclusorio Norte y sentenciado a tan solo 9 años de prisión.

Yunes le exigió a Janeiros que regresara el inmueble al gobierno estatal, de entrada se negó y dijo, “no puedo hacerlo estaría en riesgo mi vida, este es el lugar favorito de Duarte es dónde piensa retirarse”.

Al final aceptó, sí y solo si, el procedimiento se hacía hasta diciembre una vez que Duarte dejara de ser Gobernador, luego del procedimiento y por los trámites con la PGR, este martes fue entregado formalmente al gobierno estatal y se donó a su vez al INECOL y al CONACYT.

De ser un templo a la corrupción se convertirá en un espacio para el estudio de las ciencias y la cultura, en eso acaba el dichoso Faunito que tanto se parece al Palacio de la Zarzuela, pero en pequeño.

Es cuando uno se explica, más o menos porque ni Sigmund Freud podría deducirlo con facilidad, en qué estaba pensando cuando desfalcó a un Estado por varias décadas todo por una serie de gustos suntuosos que ni venían al caso, a cambio de tremendos actos de corrupción.

Este gordo quería sentirse de la Realeza, así como un Príncipe de Asturias pero en Fortín de Las Flores, cercano a su tierra, Córdoba, “la ciudad de los 30 caballeros”, por ahí viene la idea, es un hilo explicable.

Porque de otra forma no hay uso de razón, como no lo hay por ejemplo, las acciones en el Real Madrid, tanto palo de golf, cavas para vinos por doquier de millones de pesos como si fuera un catador excelente.

Una capilla al interior de la casa hasta con caldero de agua bendita claro hombre devoto de Dios, las colecciones de obras de arte, hombre culto que bárbaro la cultura era su vida, los retratos al óleo, desde luego un modelo de maniquí¡

El otro rancho, Las Mesas de Valle de Bravo, destinado a convertirse en un club ecuestre, sí el Llanero Solitario de Veracruz.

Y así toda una lista de locuras del Duartismo que resultan inexplicables, no solo de Duarte también de Arturo Bermúdez el ex Secretario de Seguridad con el rancho La Cartuja, y las tres cruces en el campo como cuando crucificaron a Cristo, pero ese es otro misterio.

Locuras del duartismo.

 

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