TUNDETECLAS.- Salvo porque ahora “el nuevo formato” del segundo debate de candidatos a la Presidencia incluyó la pregunta directa de ciudadanos de Tijuana, escogidos al azar, y realmente así fue porque no se percibió alguna tendencia en sus intervenciones, este segundo ejercicio resultó más de lo mismo, no aportó nada nuevo en realidad.

Guerra de ataques, de ver quien es más rata que el otro, mofas entre ellos, guerra de lodo, de exhibiciones, a ver quien tiene un as bajo la manga que sorprenda al otro y con ello poder decir que “ganó el debate”, nuevos apodos que se vuelven graciosos en el comentario, pero que al final del día resulta muy triste para los mexicanos porque uno de estos cuatro sujetos será el nuevo Presidente.

Sin embargo en el análisis posterior sí se espera que tras este nuevo ejercicio se muevan las tendencias de votación y otra cosa, lo que ocurre no debe desanimarnos en todos los países es igual, la gente no tiene por quien escoger, pero aún así hay que optar por una opción, al menos malo o el que nos caiga mejor y salir a votar.

Volteamos y vemos a un viejito loco, un joven que tiene empuje y capacidad, pero también una gran cola, uno preparado que bien pudiera ser Presidente pero que tiene una sombra encima debido a su partido y los antecedentes de gobierno, y un cuarto, el de Monterrey que es una joya electoralmente hablando pero es mentiroso y faramalludo como él solo.

Así que amable lector, tápese usted la nariz, tiene usted enfrente al putrefacto, al descompuesto, al pútrido y el rancio, pero ni modo, hay que escoger a uno de ellos y salir a votar y a ver que sale…

Leave comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.